Más de 61.000 venezolanos han sido atendidos por el Ministerio de Salud en el plan de diagnóstico casa por casa del coronavirus, según cifras cedidas a ONU. El Pitazo resume los pasos que conlleva el procedimiento, que determina entre 15 minutos y cuatro horas los casos confirmados de COVID-19

La incertidumbre tocó a la puerta de Marisol Anaya el pasado martes, 24 de marzo. La visita de un grupo de trabajadores del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (Inhrr) e integrantes de la Misión Médica Cuba fue el último paso en el itinerario de un viaje a Guayaquil, Ecuador, del que regresó el 10 de marzo. Para la residente de la urbanización La Florida, al noroeste de Caracas, la sospecha de portar el nuevo coronavirus la mantuvo a la expectativa por 15 días.

Pese a presentar síntomas, el temor por el desconocimiento del proceso de despistaje de la enfermedad, la hicieron negarse a acudir a uno de los tres centros de salud designados para atender la pandemia en Caracas. El 18 de marzo, gracias a una vecina, se enteró que mediante el Sistema Patria podría alertar a las autoridades de que cumplía con dos de las condiciones para el diagnóstico. La potencial infestada presentaba dolencias físicas: tos, fiebre y tenía antecedentes de viaje reciente.

Anaya, quien no posee carnet de la patria, se registró en la plataforma que sustituye en Venezuela las encuestas de investigación epidemiológica y respondió el formulario. Casi una semana después se concretó la entrevista. A los días empezaron a disiparse los síntomas, pero no la duda. En ningún momento del tiempo que transcurrió desde que respondió las preguntas, le informaron que su caso se revisaría por sospechoso.

La prueba

Los visitantes llegaron. Solo uno, con el que más tuvo contacto para hacerse la prueba, vestía con traje especial hecho de fibras de polietileno, tipo Tyvek. Al constatar que había hecho la alerta, pidieron ingresar a su apartamento. Adentro, un cuestionario rápido hecho verbalmente confirmó que era candidata para la prueba rápida, que funciona como el dispositivo que detecta instantáneamente los niveles de glicemia o azúcar en la sangre.

Otras dos pruebas están disponibles mediante la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa reversa en tiempo real (rRT-PCR). La llamada prueba de hiposado nasofaríngeo, por la forma en que se toma la muestra. También el examen serológico de laboratorio que es el que más se ha aplicado en zonas apartadas del país. Los tres análisis determinan si hay presencia del virus en el organismo y tardan hasta cuatro días en dar resultados.

Anaya tuvo suerte, la prueba que le aplicaron la sacó de dudas en menos de 15 minutos: negativo. Así terminó el periplo que planeó con un año de antelación, para visitar a una de sus tres hijas y dos nietos, quienes emigraron a la ciudad ecuatoriana en 2017. Como Anaya, jubilada en 2014 de una entidad bancaria privada, más de 61.000 personas han sido priorizadas para la detección del COVID-19 mediante el Sistema Patria en todo el país. La estadística corresponde a los datos aportados por el gobierno de Nicolás Maduro a la Organización de la Naciones Unidas (ONU).

Vigilancia

El número corresponde al 0,4% de los 15 millones de usuarios que, hasta el 31 de marzo, habían respondido la encuesta, como se registró en un informe del 2 abril elaborado por la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. El método es usado como un medio de vigilancia epidemiológica, activado cinco días después de que el 13 de marzo se confirmaran los primeros casos de la enfermedad por SARS-CoV-2 en Venezuela.

Desde entonces y hasta el 31 de marzo se habían realizado 1.779, de las cuales 8% resultó positivo. Anaya contó que la consulta transcurrió cordialmente. Los funcionarios poseían identificaciones visibles y la demora de los resultados fue apenas perceptible, a pesar de la angustia por lo novedoso del procedimiento. El Pitazo te presenta en esta infografía cómo se realiza el procedimiento desde que un usuario llena la encuesta hasta que el diagnóstico finaliza.

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