Hegemonía tóxica

273

Por: Fernando Egaña

Lo tóxico es algo que contiene veneno o produce envenenamiento. Normalmente es una sustancia natural o una sustancia elaborada por el hombre para tal fin. Pero un régimen político también puede ser tóxico. Y la hegemonía que todavía impera en Venezuela, lo es por dónde se le mire. La hegemonía no sólo despotiza, depreda, corrompe y envilece, sino que también envenena. Lejos de tener la más mínima capacidad curativa o bienhechora, a pesar de la intensa y masiva propaganda al respecto, todo lo que toca lo envenena. No se conforma con destruir, sino con destruir envenenando.

Una de las manifestaciones más notorias de ese veneno es la corrosión de los valores de la cultura democrática, que tanto costó ir construyendo a lo largo de las décadas de luchas y enormes sacrificios. ¿Venezuela llegó a tener una cultura democrática ideal? No. Pero su vida pública se fue desarrollando en un ambiente de pluralismo y fundamento institucional, la llamada República Civil, un período de excepción en nuestra historia y en la historia de América Latina. ¿Queda algo de eso? Sí. Sin duda que sí. Pero todo el poder de la hegemonía busca matarlo con veneno.

En esas condiciones no se puede formar parte de los tejemanejes que la hegemonía inventa, para justificar su continuismo en nombre de la democracia. Hacerlo es colaborar con los intereses hegemónicos, es decir, con la destrucción del país. Hay voceros de reconocida experiencia que por ahí andan. Prefiero no decir más. Comicios envenenados, pretendidos diálogos, también envenenados, todo sigue un mismo patrón: ganar tiempo para desanimar a la inmensa mayoría que rechaza la tragedia que se padece.

La unidad de la oposición política no debe ser bajo los términos e imposiciones de la hegemonía tóxica. Ello sería un contrasentido. La unidad es un medio para un fin: el cambio del poder establecido y el inicio de un proceso difícil de reconstrucción de la democracia. Si ese medio conduce a ese fin, muy bien. Y me pregunto: ¿es el caso actual? Creo que la pregunta no es compleja de responder. Y tampoco lo debería ser el que nos demos cuenta de que los mandoneros del poder están envenenando a la nación.


FERNANDO EGAÑA | [email protected]

Abogado y exministro

Miles de venezolanos en las zonas más desconectadas de nuestro país visitan diariamente El Pitazo para conseguir información indispensable en su día a día. Para muchos de ellos somos la única fuente de noticias verificadas y libres de parcialidades políticas.

Sostener la operación de este medio de comunicación independiente es cada vez más caro y difícil. Por eso creamos un programa de membresías: No cobramos por informar, pero apostamos porque los lectores vean el valor de nuestro trabajo y contribuyan con un aporte económico que es cada vez más necesario.

Forma parte de la comunidad de Superaliados o da un aporte único.

Asegura la existencia de El Pitazo con una contribución monetaria que se ajuste a tus posibilidades.

HAZTE SUPERALIADO/A

Es completamente seguro y solo toma 1 minuto.