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sábado, 26 noviembre, 2022

Una venezolana se prepara para golear en la primera división chilena de fútbol

Luego de llegar a Chile huyendo de la crisis económica de Venezuela, la tachirense Jhoagny Contreras se reencontró con su amor por el fútbol. Hoy se prepara para empezar de nuevo en el Everton de Viña del Mar, tras superar las pruebas para acceder al equipo de primera división

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Por Crónicas de Chile

Santiago de Chile.- Tenía 15 años cuando Jhoagny Contreras (@jhoagnycontreras) inició su rodaje como futbolista en su natal San Cristóbal, estado Táchira. Vivía en un pueblito llamado La Fundación.

«Un sobrino de mi padrastro llamado Leonel Ochoa conoció al profesor Alexander Dulcey, DT de la categoría sub 15 del Deportivo Táchira, quien le preguntó si conocía a niñas que jugaran fútbol. Él respondió que sí y me llamó. Me quedé sin palabras, porque solo jugaba con los hombres y no tenía mayor experiencia», recuerda.

La prueba fue el 15 de septiembre de 2015, en la cancha 12 de Febrero. Llevaba guayos y canilleras prestadas. Acudió con tres primos y el esposo de una prima. Su propia barra. Jhoagny no sabía ni siquiera sobre posiciones en el campo. «Se inició el juego y nadie me pasaba el balón. Como a los 20 minutos busqué la pelota e hice cuatro goles. Todas las niñas y el profesor me felicitaron».

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En su debut quedó campeona y goleadora con la sub15 y en el torneo de la sub16 volvió a titularse y a destacar como máxima anotadora. «Entonces me subieron a primera división y fui a un módulo de la Vinotinto. Debuté a los 16 años con el equipo de mis amores: Deportivo Táchira. Duré desde 2015 hasta 2018 y quedé subcampeona. Luego me llamó el profesor Vento, de Estudiantes de Mérida, y jugué una campaña con ellos».

Ese año, la crisis acabó con la liga femenina. Muchas jugadoras quedaron en el aire. «Yo me preparaba para que algún día me llamaran a la selección, ya que en el módulo que me convocaron no me fue muy bien y quería volver. En 2021 decidí emigrar de mi país», detalla.

El amor por el fútbol revivió en Chile

Salió de Venezuela por pasos no habilitados. Llegó a Perú porque hasta ahí le alcanzó el dinero. La recibieron sus primos y comenzó a trabajar en el Mercado Unicachi. Se paraba a las 3:45 am para estar a las 4:00 am en su trabajo. «Vendía choclo y nunca en mi vida lo había hecho, pero por necesidad y poder venirme a Chile lo tuve que hacer por 22 días«, cuenta.

Reunió 100 dólares para llegar a Arica, donde la recibió su mejor amiga, quien le consiguió trabajo limpiando habitaciones de un motel. Con ella volvió a entrenar y a jugar. «Ahí nos vieron y nos dijeron para jugar un ANF7. Quedamos subcampeonas y me contactó el DT de San Marcos de Arica para que jugara con ellos un campeonato súper corto», recalca.

Así, volvió a revivir ese amor por el fútbol y decidió que en 2022 presentaría pruebas con algún equipo de primera división de Chile. «Fue así que llegué a Everton de Viña del Mar (@evertonviña) tocando puertas. Me dieron la oportunidad de presentar unas pruebas y quedé en el equipo. Hoy me preparo para empezar de nuevo».

Por @CronicasDeChile

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